
De correos-e publicitarios está llena la internet. Muchos se convierten en spam, virus, basura. Lidiar con esto hace que uno desarrolle una intuición para con solo ver el asunto, y a veces ni siquiera ello, decida uno eliminarlos.
En estos días me llegó uno que guardé. Quizás me pareció conocida la persona que me lo envió, su firma, y por eso no fue a dar al frío espacio. Hoy volví a ver su asunto: Las 48 leyes del poder.
El correo-e habla de un libro, que califica de útil y entretenido. Y añade que esas leyes son tan poderosas que pueden ser aplicadas en el trabajo, en las relaciones personales, en la calle como simple peatón y mirando el noticiero al final del día.
Es decir, tan poderosas que son una especie de conjuro para todo, con todas las personas y para, escúchese bien, lograr cualquier propósito en la vida.
En verdad, uno está en capacidad de tachar y excluir de cualquier posibilidad algunos de los ítems de las 48 poderosas leyes. En mi caso, a manera de ejemplo a lo que me refiero, señalo la número 8, que puede llegar a ser algo realmente torticero, con eso de “utilice la carnada más adecuada para lograrlo”.
El 21 y el 17 y el 32 y el 35 también, y el 20, que es contrario a la amistad, el amor y la lealtad. Por eso, mi recomendación es –aparte de divertirse si las leyes se lo facilitan– escoger el ramillete de leyes con las cuales es viable llegar a la meta, limpiamente.
En realidad, muchas son un código de conducta y buenos modales, como el ítem 9 y el 23. Todo depende del punto de vista, y del ojo de ese punto de vista, y del dueño de ese ojo con que se miren… ¡las 48 leyes del poder!
Aquí van:
1-Nunca le haga sombra a su amo
2-Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos
3-Disimule sus intenciones
4-Diga siempre menos de lo necesario
5-Casi todo depende de su prestigio; defiéndalo a muerte.
6-Busque llamar la atención a cualquier precio
7-Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles.
8-Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo.
9-Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos
10-Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados
11-Haga que la gente dependa de usted
12-Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva.
13-Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo.
14-Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía
15-Aplaste por completo a su enemigo
16-Utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor
17-Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible
18-No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso
19-Sepa con quién está tratando: no ofenda a la persona equivocada
20-No se comprometa con nadie
21-Finja candidez para atrapar a los candidos: muéstrese más tonto que su víctima
22-Utilice la táctica de la capitulación. Transforme la debilidad en poder
23-Concentre sus fuerzas
24-Desempeñe el papel de cortesano perfecto
25-Procure recrearse permanentemente
26-Mantenga sus manos limpias
27-Juegue con la necesidad de la gente de tener fe en algo, para conseguir seguidores incondicionales.
28-Sea audaz al entrar en acción
29-Planifique sus acciones de principio a fin
30-Haga que sus logros parezcan no requerir esfuerzos
31-Controle las opciones: haga que otros jueguen con las cartas que usted reparte
32-Juegue con las fantasías de la gente
33-Descubra el talón de Aquiles de los demás
34-Actúe como un rey para ser tratado como tal
35-Domine el arte de la oportunidad
36-Menosprecie las cosas que no puede obtener: ignorarlas es la mejor de las venganzas
37-Arme espectáculos imponentes
38-Piense como quiera, pero compórtese como los demás
39-Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca
40-Menosprecie lo que es gratuito
41-Evite imitar a los grandes hombres
42-Muerto el perro, se acabó la rabia
43-Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás
44-Desarme y enfurezca con el efecto espejo
45-Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez.
46-Nunca se muestre demasiado perfecto
47-No vaya mas allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse.
48-Sea cambiante en su forma.
Ahora, lo que suele ocurrir es que se está en condiciones de identificar a más de uno de los compañeros de trabajo –en más de un trabajo– que usa exactamente las leyes menos conspicuas y las más degradables.
En este caso, racionalice la experiencia con esta lectura, y no permita que lo manipulen la próxima vez.