AL RESCATE DEL BUEN PERIODISMO
Hacía mucho tiempo que no leía un trabajo periodístico como el que publicó este fin de semana el diario La Tercera en su cuadernillo Reportajes.Se titula El expediente de fuego del caso Rocha y lo firman Consuelo Argandoña y Juan Pablo Sallaberry, sobre el crimen del ex martillero Jaime Oliva.
Para antecedentes, decir que el título se refiere a Gerardo Rocha (55 años, foto), fundador y propietario de la Universidad Santo Tomás, quien resultó envuelto en el asesinato de Jaime Oliva (79 años).
Al parecer, Gerardo Rocha cobró venganza por un supuesto abuso sexual de Jaime Oliva contra Verónica Espinoza (35 años).
Verónica Espinoza fue secretaria de Jaime Oliva hace 15 años, y actualmente es pareja de Gerardo Rocha.
De repente, enfurecido, Gerardo Rocha decide ubicar a Jaime Oliva después de tantos años, contrata a un detective privado y pide a su conductor particular que lo acompañe para enfrentar a Jaime Oliva.
Gerardo Rocha se hace a un revólver y, además, lleva un bidón de gasolina (bencina) para ejecutar su venganza. Gerardo Rocha y Jaime Oliva se conocían, de modo que aquel tuvo acceso fácil a la casa del ex martillero.
Gerardo Rocha increpa a Jaime Oliva, éste se burla de aquel por la insólita presencia con un revólver en la mano, y todo se hace confuso.
Como saldo de aquel episodio, la casa de Jaime Oliva resulta incendiada, Jaime Oliva muerto, y Gerardo Rocha con graves quemaduras de sus vías aéreas.
Pero Consuelo Argandoña y Juan Pablo Sallaberry se valen de los expedientes para contar la historia en detalle. Acuden, así, a fragmentos de las declaraciones judiciales de los involucrados.
Después del exitoso trabajo de investigación, los periodistas se abstienen de narrar, y se someten, estrictamente, a los testimonios judiciales, con los cuales realizan la fotografía de los acontecimientos. Esta es la razón por la cual el reportaje comienza de esta manera:
“Gerardo es una persona violenta, que contiene su agresividad tomando medicamentos. Me ha maltratado físicamente en dos o tres oportunidades. Pero siempre volvía al lado de Gerardo, a quien todavía amo. Sus celos eran tan fuertes, que tiene contratado un detective privado que me ha grabado hablando por teléfono con mi familia. Cuando supo de la violación que sufrí por parte del proxeneta Jaime Oliva, es muy probable que se haya conseguido la dirección”. (Verónica Espinoza, pareja de Gerardo Rocha)
Y en otra parte de anota:
“Don Gerardo abre la puerta la mano izquierda y saca desde su cintura la pistola y dice: ‘Esto es un asalto’, y el señor Oliva le replica: ‘Gerardo Rocha nunca pensé que llegaras a esto’, luego se sienta, se toma la cabeza y dice varias veces: ‘No lo puedo creer’, y don Gerardo serio le dice: ‘Háblame de Verónica y la violación en la oficina de Merced’, contestando don Jaime, ‘Pero Gerardo, Verónica y las otras niñas eran mis secretarias’, siempre este señor en actitud de risa”. (César Osores, guardaespaldas de Gerardo Rocha)
Más adelante, el mismo César Osores añade:
“Don Gerardo me dice ‘sácame esto, sácame esto’ y tomé la funda de la pistola botándola. Don Gerardo me decía que llamara a Marcelo y también recuerdo que me dijo: ‘Dios, no quería esto. No pensé que la bencina (gasolina) fuera tan volátil’”.
El reportaje acude también al informe de la clínica a donde fue Gerardo Rocha para que lo atendieran:
“Siendo las 23:54 ingresa a la Clínica Reñaca paciente de 55 años deambulando por sus propios medios. Presentaba extensas quemaduras en la parte anterior del cuerpo y de la cara. Destacaba quemaduras de cabello y cuero cabelludo, pestañas y vello de las fosas nasales. La mano izquierda con pérdida de epidermis y ausencia de la uña del índice. Dada la inconsistencia de la historia sobre cómo se produjeron los hechos se pone en conocimiento del caso a carabineros”. (Informe médico Clínica Reñaca)
Agradecí poder leer este domingo un trabajo concienzudo, investigado, recurriendo a un formato poco utilizado, en el que los periodistas se sustraen de la narración para que hablen solamente los protagonistas de la historia.
Etiquetas: Periodismo




















